Parto en Gatos

El Parto en Gatos: Una Guía Detallada

Descubre todo sobre el parto en gatos: aprende a identificar las etapas del parto, cómo ayudar a tu gato durante este proceso y cómo cuidar a los gatitos recién nacidos. Encuentra información confiable y consejos útiles para garantizar la salud y el bienestar de tu gato y sus crías durante este momento crucial.

Introducción

El parto en gatos es un evento natural y fascinante que puede ser una experiencia maravillosa tanto para la madre como para los dueños. Sin embargo, también puede ser una situación delicada que requiere de atención y cuidados especiales. En este artículo te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre el parto en gatos, desde el proceso físico hasta los posibles problemas y el cuidado posterior.

Parto En Gatos

¿Cómo dan a luz los gatos?

Los gatos son mamíferos, lo que significa que se reproducen mediante el apareamiento y la gestación de sus crías dentro del útero de la madre. El período de gestación de los gatos suele durar entre 58 y 67 días, aunque puede variar según la raza y el número de gatitos. Los gatos pueden tener entre uno y ocho gatitos por camada, pero lo más común es que tengan entre tres y cinco.

El parto en los gatos se divide en tres etapas: la dilatación, el alumbramiento y la expulsión de las placentas. Cada una de estas etapas tiene sus propias características y duración, que veremos a continuación.

Etapas del Parto en Gatos

La primera etapa del parto es la dilatación, que consiste en la apertura del cuello uterino para permitir el paso de los gatitos. Esta etapa puede durar entre 12 y 24 horas, y se caracteriza por un cambio de comportamiento de la madre, que puede estar más inquieta, nerviosa, vocalizar, buscar un lugar tranquilo y cómodo para parir, lamerse los genitales y perder el apetito. Durante esta etapa no se observan contracciones visibles ni sangrado.

La segunda etapa del parto es el alumbramiento, que es cuando los gatitos salen al exterior. Esta etapa puede durar entre 10 minutos y una hora por cada gatito, dependiendo del tamaño, la posición y el número de crías. Se caracteriza por la aparición de contracciones fuertes y visibles en el abdomen de la madre, que empuja a los gatitos hacia el canal del parto.

Los gatitos suelen nacer envueltos en una membrana llamada amnios, que la madre rompe con sus dientes y lame para estimular la respiración y la circulación de los recién nacidos. Los gatitos también tienen un cordón umbilical que une a la placenta, que la madre suele cortar con sus dientes o se desprende por sí solo. Los gatitos nacen ciegos y sordos, pero con el olfato desarrollado, lo que les permite buscar el pezón de la madre para alimentarse.

La tercera etapa del parto es la expulsión de las placentas, que son los órganos que nutren a los gatitos dentro del útero. Esta etapa suele ocurrir después de cada alumbramiento o al final del parto, y se caracteriza por la salida de un tejido rojizo o verdoso por la vulva de la madre. La madre suele comerse las placentas para recuperar energía y evitar infecciones, lo cual es normal y beneficioso siempre que no exceda el número de gatitos. Es importante contar las placentas para asegurarse de que no quede ninguna dentro del útero, lo que podría causar una infección grave.

Parto En Gatos

Signos de Trabajo de Parto

Para saber si un gato está a punto de dar a luz, hay que estar atentos a los siguientes signos:

  • Cambio de comportamiento: el gato puede estar más cariñoso, ansioso, vocalizar o buscar un lugar apartado para parir.
  • Pérdida del tapón mucoso: es una secreción gelatinosa que sella el cuello uterino durante la gestación y que se expulsa unas horas antes del parto.
  • Descenso de la temperatura corporal: el gato puede tener una temperatura más baja (entre 37 y 38 grados) unas 24 horas antes del parto.
  • Contracciones: son movimientos involuntarios del abdomen que indican que el parto ha comenzado.
  • Sangrado: es normal que haya un poco de sangre durante el parto, pero no debe ser excesivo ni prolongado.

Problemas Durante el Parto

Aunque el parto en los gatos suele ser un proceso natural y sin complicaciones, a veces pueden surgir problemas que requieren de intervención veterinaria. Algunos de estos problemas son:

  • Distocia: es la dificultad para expulsar a los gatitos, que puede deberse a un tamaño excesivo, una mala posición, una obstrucción o una falta de contracciones. Se considera que hay distocia cuando el parto se prolonga más de dos horas sin que nazca ningún gatito, cuando hay más de una hora entre cada alumbramiento o cuando hay signos de sufrimiento en la madre o los gatitos.
  • Retención placentaria: es cuando una o más placentas quedan dentro del útero, lo que puede provocar una infección o una hemorragia. Se sospecha de retención placentaria cuando el número de placentas es menor que el número de gatitos, cuando hay un sangrado abundante o maloliente o cuando la madre tiene fiebre, dolor o falta de apetito.
  • Hipocalcemia: es la disminución del nivel de calcio en la sangre, que puede causar convulsiones, debilidad, temblores o parálisis en la madre. Se produce por una demanda excesiva de calcio durante la gestación y la lactancia, y se previene con una alimentación adecuada y suplementos de calcio si es necesario.
  • Inercia uterina: es la falta de contracciones uterinas, que impide el avance del parto. Puede deberse a un agotamiento, un estrés, una falta de oxígeno o una anomalía hormonal. Se trata con medicamentos que estimulan las contracciones o con una cesárea si es urgente.
Parto En Gatos

Cuidado de la Madre y los Gatitos Recién Nacidos

Después de que el gato haya dado a luz a todos los gatitos, es importante cuidar tanto a la madre como a los recién nacidos. El cuidado adecuado puede prevenir complicaciones y asegurar el bienestar de la familia felina.

Lo primero que hay que hacer es revisar que la madre haya expulsado todas las placentas. Normalmente, el gato se come las placentas, lo que le ayuda a recuperar energía y estimular la producción de leche. Sin embargo, si se deja alguna placenta dentro del útero, puede causar una infección grave. Por eso, se debe contar el número de placentas y compararlo con el número de gatitos. Si hay alguna placenta faltante, se debe consultar al veterinario lo antes posible.

También hay que revisar que los gatitos estén sanos y activos. Los gatitos recién nacidos deben respirar con normalidad, llorar con fuerza y buscar el pezón de la madre. Si alguno de los gatitos parece débil, frío o no se alimenta, se debe intervenir para ayudarlo.

Se puede colocar al gatito cerca de una fuente de calor, como una botella de agua tibia envuelta en una toalla, y estimularlo para que succione el pezón. Si el gatito no mejora o presenta signos de enfermedad, se debe llevar al veterinario.

La madre debe permanecer con los gatitos en un lugar tranquilo, limpio y cómodo. Se debe proporcionar a la madre agua fresca y comida de alta calidad, preferiblemente especial para gatas lactantes. La madre debe poder salir de la caja o el nido cuando quiera, pero no se le debe forzar a separarse de los gatitos.

Se debe evitar molestar a la madre y a los gatitos, salvo para comprobar su estado y limpiar el área. Se debe respetar el vínculo entre la madre y los gatitos y dejar que ella los cuide y los proteja.

Los gatitos deben ser pesados diariamente para verificar que ganen peso adecuadamente. El peso normal de un gatito al nacer es de unos 100 gramos, y debe aumentar entre 10 y 20 gramos por día. Si un gatito no gana peso o lo pierde, puede ser necesario suplementar su alimentación con leche maternizada para gatos.

Esta leche se puede administrar con una jeringa o un biberón especial para gatos, siguiendo las instrucciones del fabricante o del veterinario. No se debe dar leche de vaca ni otros tipos de leche a los gatitos, ya que pueden causarles diarrea y deshidratación.

Los gatitos deben ser desparasitados a partir de las dos semanas de edad, y vacunados a partir de las ocho semanas. También se debe planificar la esterilización de la madre y los gatitos cuando sea el momento adecuado, para evitar camadas indeseadas y problemas de salud. El veterinario puede asesorar sobre el calendario más apropiado para cada caso.

Gatitos Recién Nacidos

Preguntas Frecuentes sobre el Parto en Gatos

El parto en gatos es un proceso natural y fascinante, pero también puede generar dudas e inquietudes. A continuación, se responden algunas de las preguntas más frecuentes sobre este tema.

¿Cuánto dura el embarazo de una gata?

El embarazo de una gata dura entre 58 y 67 días, siendo lo más habitual entre 63 y 65 días. El embarazo se puede confirmar mediante una ecografía a partir de las tres semanas, o mediante una radiografía a partir de las seis semanas.

¿Cómo saber si una gata está embarazada?

Los signos más evidentes de que una gata está embarazada son el aumento del tamaño del abdomen, el agrandamiento y el enrojecimiento de las mamas, y el cambio de comportamiento. La gata puede estar más cariñosa, más tranquila o más demandante de atención. También puede tener más apetito y beber más agua.

¿Cuántos gatitos puede tener una gata?

El número de gatitos que puede tener una gata depende de varios factores, como la edad, la raza, la salud y la genética. El promedio es de cuatro gatitos por camada, pero puede variar entre uno y ocho o más. El número de gatitos no se puede saber con certeza hasta que nazcan, aunque se puede estimar mediante una ecografía o una radiografía.

¿Cómo prepararse para el parto de una gata?

Para prepararse para el parto de una gata, se debe tener a mano un kit de emergencia que contenga lo siguiente:

  • Un termómetro para medir la temperatura de la gata y los gatitos.
  • Unas tijeras esterilizadas para cortar el cordón umbilical si fuera necesario.
  • Un hilo dental o un hilo de sutura para atar el cordón umbilical si fuera necesario.
  • Unas pinzas esterilizadas para sujetar el cordón umbilical si fuera necesario.
  • Unas gasas esterilizadas para limpiar la boca y la nariz de los gatitos si fuera necesario.
  • Unas toallas limpias y suaves para secar y abrigar a los gatitos.
  • Una báscula para pesar a los gatitos.
  • Una botella de agua tibia y una toalla para calentar a los gatitos si fuera necesario.
  • Una leche maternizada para gatos y un biberón o una jeringa por si hubiera que alimentar a algún gatito.
  • Un teléfono con el número del veterinario por si hubiera alguna complicación.

Además, se debe preparar un lugar adecuado para que la gata dé a luz, como una caja o un nido con mantas o periódicos. El lugar debe ser tranquilo, oscuro, cálido y cómodo. Se debe colocar el lugar en una habitación donde la gata se sienta segura y familiarizada, y donde no haya ruidos ni corrientes de aire. Se debe dejar que la gata elija el lugar donde quiere parir, y no cambiarla de sitio a menos que sea absolutamente necesario.

Gatito Recién Nacido

¿Qué hacer después del parto de una gata?

Después del parto de una gata, se debe cuidar tanto a la madre como a los gatitos, siguiendo las recomendaciones que se han explicado anteriormente. Se debe revisar que la madre haya expulsado todas las placentas, que los gatitos estén sanos y activos, y que la madre los alimente y los limpie adecuadamente.

Se debe proporcionar a la madre agua fresca y comida de alta calidad, y dejar que descanse con los gatitos. Se debe evitar molestar a la familia felina, salvo para comprobar su estado y limpiar el área. Se debe pesar a los gatitos diariamente, desparasitarlos y vacunarlos según el calendario veterinario, y esterilizarlos cuando sea el momento oportuno.

Conclusión

El parto en gatos es un acontecimiento maravilloso, pero también requiere de atención y responsabilidad. Se debe estar preparado para asistir a la gata en caso de necesidad, y cuidar de ella y de los gatitos después del nacimiento.

Se debe respetar el ritmo natural del parto, y consultar al veterinario ante cualquier duda o problema. Así se podrá disfrutar de la llegada de los nuevos miembros de la familia felina con salud y felicidad.

Referencias

  1. Cat Giving Birth: Stages Of Labor & How to Help
  2. Cat birth | International Cat Care
  3. Guía Completa para Cuidar a tu Gato Doméstico